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COSTANEXA INGENIERÍA DE SOFTWARE

Si instalas paneles solares, haz esta cuenta

¿cuántas cotizaciones mandaste el mes pasado y a cuántas les diste seguimiento?

La visita se hizo, se midió el techo, se calculó con el recibo de luz y se mandó el PDF por WhatsApp. El cliente contestó «lo pienso y te aviso». Y ahí se quedó.

Casi nunca es que no le interesara. Es que nadie le volvió a escribir a los diez días, cuando ya había comparado y le quedaba una duda.

Una lista sencilla —a quién se le cotizó, cuándo, por cuánto y cuándo toca volver a escribirle— convierte esas cotizaciones olvidadas en ventas que ya iban a medio camino. Es la parte más barata del negocio: el techo ya lo mediste.