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COSTANEXA INGENIERÍA DE SOFTWARE

Volvió cuando se le rompieron los lentes. Dos años y medio después.

Si tienes una óptica, sabes que la graduación cambia y que lo sano es revisarse cada año. Pero nadie le avisa al paciente. Se acuerda cuando ya no ve bien de lejos o cuando se le cae el armazón, y a veces ese día entra a otra óptica que le quedaba más cerca.

Ese paciente ya era tuyo: tenías su nombre, su teléfono y la fecha de su último examen.

Basta con que cada examen deje anotada la fecha de la próxima revisión y que un mes antes le llegue un mensaje: «Ya le toca su revisión, ¿le agendamos?». Un recordatorio a tiempo trae de vuelta al paciente antes de que se vaya con otro.