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COSTANEXA INGENIERÍA DE SOFTWARE

Abrir la segunda sucursal es donde se rompen casi todos los sistemas.

Hasta ese día el sistema pudo dar por hecho muchas cosas: que hay un solo inventario, un solo precio, una sola caja, una sola persona que autoriza. Con dos puntos, cada una de esas suposiciones se convierte en una pregunta.

¿El producto que está en la sucursal B aparece cuando se vende en la A? ¿El descuento que dio el gerente de una aplica en la otra? ¿Quién puede ver las ventas de las dos y quién solo las suyas? ¿El corte de caja es por sucursal, por turno o por las dos cosas?

Ninguna de esas preguntas es difícil de resolver cuando se plantea a tiempo. Todas son carísimas cuando aparecen el día de la apertura, con el local rentado y la gente contratada.

Por eso, aunque hoy tengas un punto, conviene decir en voz alta si en dos años quieres tener tres. No para construirlo ahora —eso encarece sin razón— sino para no cerrarse la puerta con decisiones que después cuesta deshacer.