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COSTANEXA INGENIERÍA DE SOFTWARE

¿Cuánto tarda alguien nuevo en poder trabajar solo con tu sistema?

Es una pregunta incómoda y mide algo muy real. En un negocio con rotación —un mostrador, una recepción, un almacén— cada persona que entra cuesta días de alguien más enseñándole. Si además el sistema pide trucos («aquí no le des enter», «ese botón no lo uses»), esos días se multiplican y los errores no se acaban nunca.

Un sistema bien hecho se aprende usándolo. Los nombres dicen lo que hacen, el camino correcto es el más obvio, y lo que alguien no debe hacer simplemente no aparece en su pantalla, en vez de estar ahí esperando a que se equivoque.

Cuando entregamos medimos justo eso: sentamos a quien lo va a usar, sin manual, y vemos dónde se detiene. Cada lugar donde se detiene es trabajo nuestro, no suyo.

Si tu sistema necesita un manual para lo del día a día, el problema no es la gente.