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COSTANEXA INGENIERÍA DE SOFTWARE

Entregar un sistema no es terminarlo. Es el día uno.

La semana siguiente aparecen cosas que ninguna junta previó: un cliente que factura distinto, un proveedor nuevo con otro formato, una promoción que nadie contempló. No son fallas. Es la operación moviéndose, que es lo que hacen las operaciones vivas.

Por eso lo que viene después se cotiza aparte y se dice desde el principio, no en la letra chica. Son dos cosas distintas. El soporte: que algo deje de funcionar y se arregle. Y los cambios: que el sistema haga algo que antes no hacía. El primero es previsible y va fijo; el segundo se cotiza cuando toca, porque depende de qué pidas.

Lo que no cobramos es cada pregunta. Si alguien no encuentra un botón, eso no es un cambio: es que lo diseñamos mal.

Y si un mes no necesitas nada, no pagas nada más que el hospedaje. Un sistema bien hecho debería tener meses aburridos. Ese es el objetivo, no el accidente.